Conoce el gas
Comprende su origen, sus usos y cómo se mide el consumo.
Ver conceptos →Conoce el servicio, mantén una ventilación adecuada, identifica señales de alerta y adopta hábitos de consumo responsable.
Explora recomendaciones de seguridad, revisión de instalaciones y consumo eficiente.
Comprende su origen, sus usos y cómo se mide el consumo.
Ver conceptos →Aplica hábitos de ventilación, supervisión y cuidado de equipos.
Ver hábitos →Actúa correctamente ante olor a gas o síntomas de mala combustión.
Ver protocolo →Deja inspecciones y reparaciones en manos competentes.
Ver revisión →Es una mezcla de gases de alto poder calorífico cuyo componente principal es el metano. Antes de llegar al hogar pasa por procesos de producción, transporte, distribución y comercialización.
Se forma en el subsuelo durante largos periodos. Por ser inflamable, requiere instalaciones adecuadas y manejo preventivo.
Puede emplearse para cocinar, calentar agua y alimentar equipos compatibles. Cada artefacto debe instalarse y mantenerse de acuerdo con sus especificaciones.
El medidor registra el consumo. Comparar periodos ayuda a detectar cambios de hábitos o variaciones que conviene consultar.
No tapes rejillas ni entradas de aire de los espacios con equipos a gas.
Una llama azul y estable suele indicar buena combustión. Cambios persistentes requieren revisión.
No modifiques tuberías, válvulas, mangueras ni conexiones por cuenta propia.
Mantén libre el acceso y asegúrate de que los adultos sepan identificarla.
No dejes recipientes al fuego sin vigilancia.
Mantén papel, telas, aceites y aerosoles lejos de la llama.
Nunca uses fósforos, encendedores o velas para revisar una instalación.
Olor, hollín, ruidos o apagados frecuentes deben revisarse.
Las instalaciones, reparaciones e inspecciones requieren profesionales habilitados.
No investigues la causa dentro del inmueble. Reduce el riesgo, sal y solicita atención desde un lugar seguro.
No fumes ni enciendas o apagues equipos eléctricos.
Hazlo solo si puedes llegar a ella sin exponerte.
Abre puertas y ventanas manualmente cuando no implique riesgo.
Sal con las demás personas y aléjate del área.
Contacta al distribuidor o a emergencias desde un lugar seguro.
La instalación interna debe revisarse dentro de los plazos aplicables. Confirma la fecha, el procedimiento y los organismos habilitados con tu distribuidor.
Revisa la factura y las comunicaciones auténticas del prestador.
Comprueba su acreditación antes de contratar.
Incluye tuberías, ventilación y artefactos conectados.
Contrata personal competente para las reparaciones.
Guarda certificados y registros de los trabajos realizados.
Usa recipientes adecuados, tapa las ollas y evita que la llama sobrepase la base.
Reduce el tiempo de uso y ajusta la temperatura siguiendo las instrucciones del equipo.
Revisa la factura y consulta variaciones inusuales con el prestador.
Ventila, revisa, evita improvisaciones y actúa con calma ante cualquier alerta.
Esta guía educativa fue desarrollada de forma independiente por:
Autor y responsable del contenido